El Manicomio de Mérida

manicomio historias de terrorTodo comenzó con un joven periodista aburrido de realizar los mismos reportajes de siempre. Al darse cuenta que le habían asignado otro trabajo común y corriente, se las arregló para convencer a su jefe de permitirle realizar una investigación en el Manicomio de Mérida.

El joven regresó a casa a hacer sus maletas, pero no quiso informarle decirle a su esposa a donde iría, para no preocuparla. Partió hacia Mérida, y estuvo ahí al anochecer. Cuando faltaba poco para llegar al hotel su auto sufrió una avería, dejándolo tirado a mitad del camino. La única señal de civilización que vio cercana fue el Manicomio, pero no le pareció buena idea acercarse a tales horas, pues temía que algo pudiera pasarle si descubrían que estaba ahí para realizar una investigación. Sigue leyendo

La niñera suplente

niñera cuentos de terrorHace algo de tiempo, un matrimonio común y corriente se vio envuelto en situación de carácter urgente, que los forzaba a salir de prisa. Llamaron Laura, la niñera que comúnmente los apoyaba, pero ella estaba ocupada, así que les recomendó a su hermana Sonia. Apenas la chica estuvo en la puerta los señores se fueron. Sin embargo Sonia no sabía por dónde empezar, Laura solo le dijo que los niños se cuidaban como su madre lo hizo con ellas y no dio más detalles.

Tras unos momentos de confusión, fue a la planta superior donde encontró un niño viendo televisión, se presentaron y el chico dijo que ya estaba listo para dormir, solo tenía que meterlo en la cama. En un par de minutos se quedó dormido, así que ella bajó a ver televisión. Sigue leyendo

Leyenda del cirujano loco

cirujano loco leyendas de terrorSe cuenta que hace muchos años vivía en Piriápolis, Uruguay, un hombre muy reservado, dedicado por completo a su profesión de cirujano. Eran pocos los vecinos que lo conocían, sin embargo, todos sabían que estaba ahí porque lo veían trabajar en el sótano todo el tiempo. Por las noches la luz resplandecía en aquel lugar, y pronto empezaron las habladurías de que aprovechaba el horario nocturno para hacer extraños experimentos con las personas que el mismo asesinaba.

Como en todos estos casos; sobran los curiosos, de inmediato salieron un par de chicos creyéndose valientes y capaces de desmentir tales teorías. Fueron hasta la casa del cirujano, entraron al sótano y hurgaron con confianza entre sus cosas. A simple vista no había más que un laboratorio casero y herramientas comunes de su profesión. Sigue leyendo

El roble del jardín

roble cuentos de terrorCuando Alejandro vino al mundo, el roble ya estaba en el jardín, a nadie le extrañó que el chico le temiera, pues era más grande que él y sus ramas parecían brazos estirándose para alcanzar algo. Pensaron que al crecer olvidaría el miedo, pero no fue así, el niño se negaba a salir al jardín, decía que el árbol quería atraparlo, intentando entrar por la ventana, hasta la cubrió completamente con un mueble, y a veces los encontraban dormido en la tina del baño. Sigue leyendo

Leyenda del callejón de la Buena Muerte

callejon de la buena muerte leyendasSe rumora que hace mucho tiempo, por la calle Alameda en la ciudad de Guanajuato, vivió una anciana con su nieto. Su situación económica era precaria y subsistían pidiendo limosna. Ambos vestían con harapos, pero siempre muy limpios; la comida era poca y su casa solo un cuartito. Aun así, alegraba su miserable existencia al hacerse compañía.

Con el paso del tiempo, la anciana empezó a sentir el peso de los años, y le preocupaba morir dejando al pequeño desamparado. Pero la vida quiso otra cosa, el niño enfermó gravemente, la pobre mujer no tenía el dinero suficiente para llevarlo al médico, así que hizo lo que podía, rezar, día y noche sin descanso, le pedía a Dios que no se lo llevara, la muerte ya estaba muy cerca, así que los ruegos llegaron primero a sus oídos y apareciendo frente a ella le propuso un trato. Dejaría al niño, a cambio de su vista, cosa que la anciana acepto sin dudar. Desde entonces su nieto le sirvió de lazarillo, y la gente al ver ese triste cuadro, aumentó sus limosnas. Sigue leyendo