Archivo de la categoría: Leyendas mexicanas

Leyendas mexicanas

leyendas mexicanas la mano peluda

Leyenda de La Mano Peluda

leyendas mexicanas la mano peluda

Allá por el año de 1908 abundaban en la ciudad de Puebla los llamados Montepíos (casas de empeño). Manejadas por usureros, entre ellos el señor Villa, conocido como “Horta”. Un hombre calvo, bajo y rechoncho con mucho vello en el cuerpo y extremidades. Adoraba llevar las manos repletas de gruesos anillos engarzados de piedras preciosas. Y junto a su esposa “La gangosa”, se encargaba de un Montepío.

Jamás se le conoció alguna obra piadosa por lo que frecuentemente se escuchaba a los transeúntes decir: -“¡Qué Dios te seque la mano!”- al pasar frente a su negocio. Sigue leyendo

leyendas mexicanas panteon la lima

Leyenda del Panteón La lima

leyendas mexicanas panteon la lima

El panteón La Lima, ubicado en el sector norte de Culiacán, Sinaloa. Al igual que muchos otros carece de iluminación en su interior. Lo cual lo hizo un sitio perfecto para cometer en sus instalaciones actos ilícitos, se cuenta de chicas asesinadas, abandonadas sobre las tumbas, y tantos otros muertos tirados en sus alrededores envueltos en cobijas.

Ya que solo cuenta con instalaciones eléctricas en los principales accesos y a muy temprana hora el panteón se encuentra en plena oscuridad. La gente ha empezado a murmurar que se escuchan voces, risas y lamentos. Sigue leyendo

leyendas mexicanas carretón de san pascualito

Leyenda del carretón de San Pascualito

leyendas mexicanas carretón de san pascualito

La leyenda inicia más o menos por el 1800, por las calles empedradas de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Entre los pobladores zoques.

Cuando rompiendo el eco nocturno. Se escuchó una vieja carreta acercándose por las angostas calles raspando las paredes. Los cascos de los caballos sonaban contra el empedrado, y las gastadas ruedas en el bote del desplace, hacían crujir la madera del carretón. Pasaba tan cerca que se escuchaban las cadenas moviéndose al paso de las bestias. Trayendo consigo un viento frio y sepulcral, que invadía las casas al pasar.

Se creía de procedencia maligna, por eso nadie se atrevía a mirar, pues los más viejos decían desde siempre, que al maligno jamás se le debe ver. Sigue leyendo

leyendas mexicanas ex hacienda de crespo

Leyenda de la ex hacienda de Crespo

leyendas mexicanas ex hacienda de crespo

Cercana al municipio de San Lorenzo Cacaotepec en el Estado de Oaxaca. Se encuentra una hacienda abandonada y en ruinas a punto del derrumbe conocida como Ex hacienda Crespo. Una construcción muy grande, llena de pasillos, portales, habitaciones, patios y salones, que por las noches se convierten en un auténtico laberinto al que ni los propios cuidadores quieren entrar, pues se dice que varias personas que han entrado por diversas razones a este sitio, desaparecen sin dejar rastro.

Con las historias de eventos paranormales que se cuentan del área, parece difícil que alguien quiera entrar ahí por gusto, pero; más de uno lo hace en busca de un supuesto tesoro. Aseguran que se encuentra enterrado en la zona, ya que contadas personas han visto salir luces de la tierra, formando bolas de fuego, evento relacionado por muchos con el entierro de un tesoro. Incluso pueden verse por el lugar, profundos pozos cavados por estos buscadores de fortunas.

  Sigue leyendo

leyendas mexicanas cobija embrujada

Leyenda dela cobija embrujada

leyendas mexicanas cobija embrujada

Se cuenta que en la comunidad de El Mixcoate, municipio de Villa de Alvarez, un hombre que iba de cacería, llevaba consigo una cobija para cubrirse del frio en la loma donde acostumbraba espiar a los venados.

Se preparó para dormir enrollándose como taco dentro de la cobija. Ya entrado en sueño, sintió que le jalaban el trapo con que se cubría, para no interrumpir su descanso, simplemente se volvió a acomodar, pero; en un instante, de nuevo quedó descubierto. Enojado por lo que sucedía, cada vez apretaba más la cobija con sus manos, pero extrañamente, se la volvían a jalar, hasta el punto de descubrirle los pies. Pero a su alrededor no había nadie que pudiera hacerlo. En un último intento hizo bola la cobija y se sentó sobre ella diciendo: -¡A ver cómo carambas me la quitan ahora!-, pero, más tardó él en decirlo que estar de vuelta en el suelo y el trapo tirado por un lado de él.

  Sigue leyendo