Leyendas mexicanas

Leyendas mexicanas

Leyenda del Panteón de Santa Paula

Leyendas mexicanas Panteón de Santa Paula

En la colonia Guerrero antes había un panteón llamado Panteón de Santa Paula, estaba por los rumbos de Garibaldi. A recientes fechas el cementerio ya no existe porque lo demolieron para construir unos departamentos, o algo parecido.

Pero allá por sus épocas de gloria en el siglo pasado, era un panteón muy famoso porque ahí sepultó a gente importante del siglo XIX, incluyendo a Antonio López de Santa Anna, o al menos una parte de él, porque se dice a manera de tradición oral, que ahí le dio cristiana sepultura con todos los honores a la pierna que le volaron en una guerra.

  Sigue leyendo

Cruz Verde de Monterrey

leyendas mexicanas Cruz Verde

El paramédico de la Cruz Verde de Monterrey Eduardo Rivera cuenta que algo extraño ha estado ocurriendo por las noches. Varios fenómenos se han manifestado en sus instalaciones causando sorpresa en más de uno. Dice que en una de las paredes del pasillo que van a dar al área de enseñanza vio una sombra y después un bote se comenzó a mover, todos salieron corriendo de donde estaban para ver que sucedía, y al llegar vieron como el garrafón de agua había sido movido más de un metro.

Otro paramédico ha dicho que una noche le golpeaban a la puerta del cuarto de descanso fuertemente, reacciona asustado por el ruido repentino y porque la toalla que colgaba ahí había caído, con rapidez se levanta de la cama y al abrir la puerta ve correr una sombra por el pasillo, aunque hace esfuerzos por perseguirla se da cuenta al darle alcance que no era una persona, solo una sombra. Sigue leyendo

Leyenda de La Casa de Don Bartolo

leyendas mexicanas Don Bartolo

Esta es una famosa leyenda del estado de Querétaro, hace referencia a un edificio, “La Casa de Don Bartolo”. Que debe su fama a un hecho escalofriante que sucedió en ella. A mediados del siglo XVII, Don Bartolo un hombre adinerado y cristiano, vivía con su hermana y su hermana con la que se dice sostenía relaciones incestuosas.

Para celebrar su cumpleaños cada año organizaba una fiesta en la que no faltaba un brindis que cada desde hacía ya tiempo era el mismo, repitiendo la frase: -Brindo por la señora mi hermana, por mi ánima y por el 20 de mayo de 1701-. Paso el tiempo, su fortuna crecía y su celebración era igual cada año, hasta llegar la sombría noche del día que tanto mencionaba en su brindis, 20 de Mayo de 1701, justo en el momento de sonar las doce de la noche se escuchó una fuerte detonación seguida de un extraño silencio que asustó a todos los vecinos. Sigue leyendo

Leyenda de La Descarnada

Leyenda de la descarnada

Esta es una leyenda poco conocida, pero sin duda escalofriante.

Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo a las afueras de Tenochtitlán, habitaba un valiente y celebre guerrero con su esposa, ella no había podido darle aun descendencia, y eso fue suficiente para ser despreciada por todos las personas del lugar. Según las tradiciones de los ancestros, cuando una mujer era infértil debían expulsarla de la comunidad para evitar que su mal se esparciera sobre los demás causándoles desgracias.

Afortunadamente, su esposo era bueno, la amaba profundamente, y evitaba a toda costa que la mandaran al exilio. Pero no pudo protegerla siempre, el fue enviado a la guerra, justo en ese mismo día ella descubrió que por fin había sido favorecida con un embarazo, corrió, intentando alcanzar a su marido para darle la noticia; pero, las demás mujeres querían cumplir su tradición, la apedrearon a la salida del pueblo, matando el retoño que apenas crecía en su vientre. Sigue leyendo

La Iglesia de Zimapan

Hace muchos años se comenzó la construcción de una Iglesia, en el poblado de Zimapan en el estado de Hidalgo, con mucha dedicación los trabajadores doblaban turnos esperando terminar el templo en el menor tiempo posible.

A mitad del trabajo se encontraron con un problema, por alguna extraña razón, cada vez que levantaban las ventanas, amanecían al siguiente día inclinadas. Teniendo que empezar la tarea de nuevo, el proceso se vio estancado, pues cada día realizaban el mismo trabajo. Construían las ventanas rectas, se iban a descansar y las encontraban torcidas. Sigue leyendo