Leyendas cortas

Leyendas cortas

Leyenda del árbol de la niña

leyendas cortas el árbol de la niña

Se dice que en la comarca de Tarragona, en el tramo que comprende Les peces-Albinyana, se encuentra “El árbol de la niña”. De dicho árbol se cuenta que causó la muerte de un par de chicos al transitar en su motocicleta; pues al salir de la curva, vieron una chica colgada, esto los distrajo y tuvieron un terrible accidente, resultando muy heridos, para fallecer poco tiempo después, no sin antes, decir claramente lo último que vieron.

  Sigue leyendo

Leyenda de la casa del espejo

leyendas cortas la casa del espejo

Según cuenta la leyenda, en el barrio de Vicente López, Buenos Aires, Argentina. Hay una hermosa casa abandonada, y quienes conocen la historia de lo que sucedió ahí, no se atreven si quiera a pasarle por enfrente, mucho menos a cruzar la puerta.

Todo comenzó un día de verano, unos chicos jugaban fuera de la mencionada casa, donde vivía uno de ellos. El amigo se dirigió a la cocina en busca de bebidas y se dio cuenta que los espejos temblaban y hacían un sonido muy extraño. Cuando se lo contó al otro niño, se fueron de ahí, y esperaron a que sus padres volvieran para entrar con ellos de nuevo.

  Sigue leyendo

Leyenda del Carbunco

leyenda del carbunco

Se trata de una especie de perro, más grande de lo normal, y que en el centro de la cabeza tiene un rombo, del cual emana una gran luz. Propio de la Sierra de Perú, en las zonas centrales y del norte es conocido como el “Perro del diablo”, tiene un lucero en la mitad de su frente y ojos de fuego que paralizan a cualquiera que lo vea. Aparece ocasionalmente en las noches oscuras y en los lugares solitarios.

Sigue leyendo

La casa del rio

leyendas urbanas la casa del rio

Se dice que en cierta región de Los Pirineos, se encontraba una hermosa y gigantesca casa, del otro lado del rio. Hacia tiempo que no se miraba gente en ella así que grupo de chicos curiosos, se atrevió a cruzar el puente, y entrar en la casa.

Uno de los niños se quedó esperando por ellos sin cruzar el puente, pues el agua lo asustaba demasiado. Los demás continuaron para satisfacer su curiosidad, revisaron todas las puertas y ventanas hasta encontrar un lugar por el cual entrar. Finalmente dentro, hurgando por aquí y por allá, encontraron en algunas habitaciones enormes estanterías, desde el suelo hasta el techo, repletas de frascos de cristal, con algunos líquidos de colores y algún tipo de masa dentro de ellos, la luz era algo escasa, y nadie había tenido la genial idea de cargar con una lámpara. Sigue leyendo