Leyendas cortas

Leyendas cortas

Leyenda del Autobús Fantasma

Leyenda del Autobús Fantasma

La antigua carretera de la ciudad de Toluca a la ciudad de Ixtapan de la Sal, era bastante peligrosa, rodeada por un precipicio sumamente profundo y de roca sólida. Una noche un autobús circulaba por aquel camino. La mayoría de los pasajeros iban dormidos. La lluvia comenzó a caer cuando el autobús inició el descenso por las famosas curvas de Calderón, que eran muy cerradas y peligrosas.

Los pasajeros se dieron cuenta de que el autobús iba demasiado rápido, reclamando al conductor este solo pudo decir: -¡¡¡Están fallando los frenos!!!-, era imposible controlar el volante y en pocos segundos en una curva el autobús se precipita al vacío, murieron muchos en el instante del golpe, otros quedaron inconscientes, fueron consumidos por las llamas cuando el autobús se incendió. Nadie escuchó los gritos de los pocos pasajeros que pedían ayuda y murieron de una forma terrible. En la central seguían esperando al autobús No. 40 el último de la noche, pero jamás llegó su destino. Sigue leyendo

Leyenda del Perro Familiar

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Una fábrica de un barrio precario argentino, reporta un desaparecido anualmente. Uno de los vigilantes asegura que en cierta ocasión escuchó un gruñido y al asomarse por la ventana, vio un perro de tamaño descomunal, de enormes y rojos ojos. Se dice que este es “El Perro Familiar”, que el dueño hizo un pacto con el Diablo para evitar ser atracado, y le ofrenda uno de sus empleados cada año. Sigue leyendo

La señora del camino

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Cuenta la leyenda que durante el mes de octubre, en el camino que lleva hasta la localidad de Tacoaleche (Tacoaleche proviene del vocablo tlaco. “Tlaco de leche”, entre los indígenas que transitaban por el lugar de Zacatecas al actual vecino estado de San Luis Potosí se le vendía leche, por lo que a raíz de la costumbre pedían en el establo un “Tlaco de Leche”), en el Municipio de Guadalupe, Zacatecas dentro de la cuenca del río Lerma Santiago. A los taxistas les ocurre una situación que al parecer está fuera de lo normal.

Se dice que entre las 9 y las 12 de la noche, los taxistas son detenidos por una señora que solicita sus servicios. Y cuando ella aborda un frío les recorre los huesos, directo hasta el tuétano y el corazón les empieza a palpitar más rápido de lo acostumbrado. Sigue leyendo