Leyendas cortas

Leyendas cortas

Leyenda corta del Pitayovai

leyenda corta pitayovaiEl Pitayovai, es un genio maligno que habita en la selva. Allá en lo más alto de los arboles espera a que alguna persona pase por ahí, para caerle encima, matarlo y luego comerlo…

Según cuentan las leyendas habitan en las selvas del Alto Paraná, en el litoral argentino, también en el Chaco paraguayo. Su nombre viene del guaraní y significa: talón frente a frente (pitá: talón de pie, y yovaí: enfrente). Debido a su singular característica de no poseer dedos en los pies, sino dos talones, así, al encontrar sus huellas nunca se sabe si va o viene, y no se puede huir de él tan fácilmente.
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Leyenda corta El cementerio de vampiros de Celákovice

Leyenda corta El cementerio de vampiros de CelákovicePraga es una ciudad de la República Checa que atrae muchos turistas, y en la zona metropolita de esta, se encuentra Celákovice, una bella ciudad amurallada medieval. Reconstruida en el siglo XVI a la manera renacentista, y muy transformada a principios del siglo XX, ha sido centro de atención por sus restos arqueológicos del paleolítico y de la época medieval ya que se dice tiene el honor de albergar un cementerio de vampiros. Sigue leyendo

Leyenda de la Ciguapa

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La Ciguapa es una criatura mítica femenina parte del folklore de la República Dominicana. Un país donde habitan muchos entes desconocidos. Esta criatura es similar a una mujer india, cuyas piernas son excesivamente delgadas y los pies están orientados en sentido inverso. Son de piel morena, ojos rasgados, pequeñas y bajitas, aunque algo grotescas, su complexión no guarda proporción con un cuerpo humano, y están cubiertas de vello abundante. Sin embargo, se afirma que son increíblemente bellas de rostro, tienen el cabello suave, lustroso y largo, con él se cubren el cuerpo ya que no llevan vestimenta alguna. Sigue leyendo

Leyenda de terror corta El escalofriante hombre sin párpados

Leyenda de terror corta El escalofriante hombre sin párpadosSe dice que en las calles de Buenos Aires, Argentina. Cuando una persona camina tranquilamente, generalmente a altas horas de la noche, algunas veces se topa con una extraña figura que parece seguirlo, aunque en forma errática. Cuando la figura se acerca, es percibido como un hombre común y corriente, pero poniendo más atención en su aspecto, se puede notar que tiene enfrente a un escalofriante hombre sin parpados. Sigue leyendo

Leyenda de la apuesta


Era un grupo de amigos que estudiaban medicina en el Hospital Civil. Estos jóvenes, buscaban constantemente la manera de estar por encima de los demás, se ideaban hazañas para comprobar quien era el más fuerte, más valiente, más listo, etc. Sin mirar límites, en una de tantas ocurrencias, uno de ellos aposto con sus compañeros una total locura: dijo que estaba dispuesto a entrar al panteón de Belén, aquel donde está el árbol del vampiro, a las ocho de la noche, hora en la cual, según la creencia popular, los muertos salían de sus sepulcros; y para que sus amigos pudiesen al día siguiente comprobar que estuvo ahí, dejaría clavado un clavo en la pared más alejada del campo santo.

Cercanas las ocho de la noche como habían quedado, ya se encontraban todos junto a la barda del panteón, esperando que su amigo saltara. Llevaba martillo y clavo con él, y después de saltar el muro, emprendió carrera en medio de la penumbra hasta que su silueta no se alcanzaba a distinguir. Momentos después, todos escucharon el choque de los dos metales, y el crujir de la pared desquebrajándose ante la filosa punta del clavo metálico.

Los sonidos se callaron, el trabajo estaba hecho y el joven preparaba la carrera de vuelta, pero al querer moverse, se sintió fuertemente sujetado del saco, rápidamente toda su cara perdió el color y su cuerpo se desvaneció, mientras su garganta casi explotaba al dejar pasar tan lastimeros gritos llenos de horror. Cuando sus amigos lo escucharon, entraron de inmediato a su auxilio, pero retrocedieron despavoridos al verlo retorcerse, colgado de la pared. Parecía estar sujetado por una fuerza invisible que lo mantenía flotando lejos del suelo. El chico murió ahí solo, sus amigos lo dejaron atrás, y solamente porque el mismo clavó sus ropas en la pared sin darse cuenta, pero todos estuvieron demasiado aterrados para notarlo.

Pero no todo terminó ahí, se dice que debido a tal traición, volvió de la muerte para asechar a sus amigos, estos presenciaron las apariciones del chico muerto por largo tiempo, hasta terminar dementes, con intenciones de arrancarse la vida ellos mismos.