Leyendas cortas

Leyendas cortas

Ayúdame

Ayúdame

Manuel y Elisa eran un matrimonio, que buscando tranquilidad, se habían cambiado a una cabaña cerca del pueblo que había visto nacer a los dos y en donde se habían conocido, buscando salir de la gran ciudad y enseñarles a sus 3 pequeños hijos lo que era vivir en el campo, compraron una cabaña que tenía mucho tiempo en venta, por muy poco precio, algo que fue importante para que se animaran a realizar dicha compra.

Dos de los hijos eran varones, que solo se llevaban 1 año, y niña que era mucho más pequeña, siempre fue retraída, pero desde que habían llegado a la cabaña, fue mucho más, y algo que empezó a llamar la atención, primero de los dos hermanos y después de la madre y el padre, fue que la pequeña se quedaba por horas en una de las esquinas de lo que era su recamara, y siempre arañando la madera, como queriendo destruirla.

La pequeña de no más de 6 años, solo decía “ayúdame” y por las noches, se ponía a rascar la madera, algo que no dejaba de preocupar a todos los integrantes de la familia.

La cambiaron de habitación, y parecía que todo cambiaba, pero en la madrugada, la veían que de nuevo entraba a la habitación, en donde se quedaba por horas y solo diciendo “ayúdame”.

Fue tanto el terror de los padres, que desesperados empezaron a investigar si había pasado algún acontecimiento en esa cabaña, y se dieron cuenta por personas del pueblo cercano, que en esa casa, un señor había dicho que a su hija la habían raptado y se buscó por semanas a la pequeña, sin poder encontrarla, al paso del tiempo el hombre había amanecido en el lago ahogado, todos pensaron que había sido por la soledad o la tristeza de la pérdida de su pequeña niña.

Pero nada, era lo que parecía, ya que el hombre se había suicidado, por escuchar los lamentos de su hija, al conocer esto, los padres, empezaron a quitar las maderas que su pequeña hija arañaba y encontrando lo que esperaban, ahí estaba el pequeño esqueleto de la niña perdida, amarrada, por lo que parecía el padre.

Al encontrar esto, dieron parte a las autoridades rurales, y dieron por cerrado el caso que había pasado ya muchos años atrás, desde esa fecha, la niña nunca más volvió a decir la palabra “ayúdame”.

La peor de las guerras

La peor de las guerrasOlga Hernández siempre quiso ser alguien importante en su vida, como buena reportera, había pasado por muchas penurias en reportajes, en distintos países a los que la habían mandado a cubrir lo que siempre existe en nuestro planeta, que son las guerras.

Ella soñaba con ser un referente en su país, la primera periodista mujer con un programa en horario estelar, y aceptaba todo lo que los patrones le pedían, así llego a una de las peores guerras que haya visto y fue en Europa del Este.

Lo que vio ahí la traumo por siempre, veía cuerpos de niños masacrados, y la gente que sin contemplaciones pasaban por los cuerpos sin hacer absolutamente nada.

Esas caritas de niños masacrados, por una guerra sin cuartel, en la que el odio y el racismo, era el pan de cada día, le hicieron cuestionarse, si el oficio de ser reportera era para ella, y así se fue de ese infierno en la tierra, rumbo a un pueblo, en donde al parecer el líder de una de las partes involucradas de la guerra estaría y ella como buen periodista quería su exclusiva.

Al llegar al lugar, sintió el más profundo miedo, en cuanto vio que tenían niños en jaulas y escuchar el grito de los mismos imaginándose la más atroz de las imágenes.

Al ver esto, ya entrada la noche, se adentró a las jaulas, pensando en salvar a los infantes que pudiera, a lo que los empezó a sacar de las jaulas, y empezó a correr rumbo al vehículo en el que había llegado, con la oscuridad de la noche nunca vio lo que al llegar al coche noto, los 3 niños que había tomado, ya eran cadáveres, algo que juraría que le hablaron para pedirle que los salvara.

Ahí se dio cuenta que habían sido las almas de esos angelitos que le hablaron para salvarla, ya que en el lugar habían pensado en matar a la periodista.

Puerto de San Blas

Puerto de San Blas

Puerto de San Blas

En el pequeño Puerto de San Blas, en Nayarit, hay un viejo edificio conocido hoy como “La Contaduría”, en tiempos pasados fue un famoso fuerte, levantado en 1768 por el Rey Carlos III. Era una mansión de los barcos destinados a California y Sonora allá por las épocas de conquista.

Aunque el Fuerte fue abandonado por muchos años, sigue de pie, conservando entre sus paredes aquellos momentos de gloria y sufrimiento. Este sitio fue pisado por Hernán Cortes y por el cura más joven de la historia José María Mercado. En épocas de independencia se guardaban en el fuerte más de 500 cañones, en la actualidad solo se conservan ocho de ellos. Había también muchas otras armas que sirvieron de apoyo a Miguel Hidalgo en la batalla. Sigue leyendo

Leyenda Los fantasmas de la carretera 66

Los fantasmas de la carretera 66

Leyenda Los fantasmas de la carretera 66

La ruta 66, es una carretera que se encuentra en Estados Unidos, que tiene en su haber varias leyendas de las cuales compartiremos algunos aspectos el día de hoy.

En la sección de la carretera que pertenece a Catoosa, Oklahoma, los conductores prestan especial atención, pues no quieren salirse del camino en un giro equivocado y por error terminar en la carretera 412, pues son dirigidos hasta el Cementerio de Timber Ridge. Justo en este lugar se puede ver a un pequeño niño nativo americano, parado a mitad del camino en su bicicleta, hay quienes solo lo observan, pero muchos otros lo han golpeado, por la rapidez en la que aparece frente a los vehículos e un momento a otro, al bajarse del auto a prestar ayuda al herido, este no está, ni siquiera su bicicleta, pero se observan en los autos las abolladuras, o marcas de manos ensangrentadas en el parachoques, algunos otros solo lo han visto ir de rodillas por el camino todo herido, pero al acercarse hasta donde está, el chico solo se desvanece. Y es porque se dice que hace algún tiempo ese niño fue atropellado en ese preciso lugar de la carretera y enterrado en la primera fila del Cementerio Timber Ridge. Sigue leyendo

Leyenda de la chica de la carretera

Leyenda de la chica de la carretera

Pasaban las diez de la noche, cuando un par de jóvenes conducían su vehículo compacto en la carretera federal México – Cuernavaca, la lluvia apenas les dejaba ver el camino, así que bajaron la velocidad y siguieron con cautela, hasta percibir un resplandor muy intenso a unos cuentos metros adelante. De inmediato el conductor hizo el cambio de luces, pero no tuvo respuesta, la iluminación frente a ellos seguía molestando sus ojos.

Condujeron casi a ciegas, solo unos cuantos metros, hasta quedar inmersos en aquella claridad. Dentro de ella, alcanzaron a distinguir una jovencita, que con el cofre de su coche en alto, intentaba desesperada arrancarlo.

Los dos chicos de inmediato se orillaron, y bajaron del auto, para ayudarla. La saludaron y después fueron a ver el motor, aunque no tenían la más mínima idea de que hacer. Durante algunos minutos fingieron revisar los desperfectos, y finalmente se ofrecieron a llevar a la chica a su casa, sin embargo ella se negaba, no quería dejar su coche ahí en medio de la nada, además ya había llamado una grúa. Así que los chicos le ofrecieron entonces compañía mientras esperaba.

Platicaron un largo rato, luego ella entre y broma y broma, fue acercándose a la carretera, donde en un segundo, un auto a toda velocidad impactó contra ella, elevando su cuerpo varios metros sobre el aire. Los chicos hicieron una mueca de desagrado y asombro, presenciar tal evento les dobló las rodillas y cuando recuperaron la lucidez. Fueron en búsqueda del cuerpo de la chica, pero no lo encontraron por ninguna parte…tampoco el auto de estaba cuando se dieron la vuelta.