Leyenda de los Brujos de Chiloé

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Se dice que ingresar a la Brujería en Chiloé es un privilegio, de los familiares e hijos de los brujos, y algunas personas que hacen tratos con ellos. Para convertirse en brujo, primeramente hay que anular el bautismo cristiano, pasado cuarenta noches con la cabeza bajo un Traiguen (de la lengua mapuche “cascada”) o debe lavarse con sangre de un recién nacido no bautizado.

También deben confeccionar un chaleco llamado “Macuñ” (del mapudungun makuñ: “manto”) hecho con piel humana de una mujer virgen fallecida o de un brujo fallecido. Dentro de los 4 días posteriores a la muerte cuando aun conserva su poder. Sin él, el brujo no sería nada, al ponérselo, alumbra como el mejor farol. Con éste puede convertirse en animal, volar, abrir puertas, hacerse invisible.

Como última prueba, el brujo debe matar a un ser querido un día martes en la noche y durante una noche obscura, dar tres vueltas alrededor de las islas, completamente desnudo y llamado al Diablo. Después lanzarse al agua.

Finalizadas las pruebas, se toma al Demonio como jefe supremo y le entregan su alma quedando un documento firmado por sangre de sus propias venas, jurando mantener el secreto de que es brujo. Cumplido su ingreso, se celebra un gran banquete que tiene como plato principal la carne asada de un bebé.

El aprendiz de brujo se interna 7 años en una escuela especial portando en su frente una lagartija, para adquirir sabiduría. Posteriormente miembros más antiguos, le enseñarán poderes y prohibiciones como: probar la sal, violar o robar, ya que está penado por su Código de Moral.

Entre los variados poderes de los brujos destaca la capacidad de maldecir, el “mal impuesto”, “el mal tirado” y “la toma de aliento”, son las más peligrosas. Además pueden abordar el mítico barco llamado el Caleuche, sin ser tomados como esclavos por este.

La sede del Rey está en La Cueva de Quicaví o Casa Grande. Su entrada está vigilada por el Invunche un ser deforme con orejas, boca, nariz y brazos torcidos, su cabeza girada hacia atrás, y una pierna doblada hacia la espalda, generalmente era un primogénito convertido en este ser mediante un ritual. Allí se guarda el Libro, el Levisterio o Revisorio, un instrumento que utilizan para hacer diversos exámenes, y El Chayanco, usado para vigilar a todos los miembros de la comunidad de brujos.

La organización de la que forman parte se llama Recta Provincia y está dirigida por La Mayoría(un consejo gobernante). Sus orígenes se remontan a la Colonia, cuando el piloto José de Moraleda visitó Chiloé y desafió el poder de La machi Chilpilla en una competencia de magia. Ella lo derrotó y él le obsequió un libro de magia, con el que se instruyeron posteriormente algunos indígenas y crearon esta sociedad.

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