Archivo de la categoría: Cuentos cortos

Cuentos cortos

El hotel del bosque

El hotel del bosqueLa familia Rodríguez se sentía un poco nerviosa porque la inauguración del Hotel de sus sueños, se había empañado con la llegada de una tormenta y posiblemente algunas personas que estaban en camino se encontraban perdidas en el bosque en medio de la tempestad. Por si fuera poco, los constantes rayos estaban afectaron la electricidad, dejándolos en completa oscuridad, solo iluminados con la luz de los relámpagos.

Se repartieron velas entre los huéspedes y trabajadores, y sin tener mucho que hacer, la mayoría decidió ir a dormir. Fue entonces que uno de los huéspedes, entre el murmullo del viento, el tic-tac de las gotas de lluvia y el estruendo de los truenos, alcanzó a percibir el llanto de un niño en su habitación. Sin averiguar nada, el hombre fue a reportarlo a recepción, donde a pesar de saber que no había algún bebé en el hotel en ese momento. Enviaron a dos empleados al cuarto, esperando que atraparan un gato o algún mapache que hubiese entrado y pudiera asustar a otros huéspedes. Sigue leyendo

El maquillaje de Anselmo

El maquillaje de Anselmo

Anselmo estaba pasando por un tiempo muy malo, su trabajo se había visto severamente disminuido en gran medida a la mala situación económica que vivía la ciudad en esos momentos.

Aún guardaba en su corazón el anhelo de convertirse en el mejor comediante del mundo, cosa que era extremadamente difícil de conseguir, ya que el único trabajo cercano a ese mundo era lo que realizaba en la actualidad. Un payaso común y corriente dedicado a amenizar fiestas infantiles. Sigue leyendo

loc

Cuento de terror el tren de las 22 45

Recibí una carta en donde se me informaba que a mi tía Agatha le quedaban muy pocos días de vida y que deseaba verme antes de morir. Mi tía nunca tuvo hijos, así que podríamos decir que me “adoptó como propio” ya que a lo largo de muchísimos años mi madre y yo vivimos en su casa.

No sé si fue mi conciencia o fue porque así me habían educado pero no quería que estuviera sola cuando tuviera su cita con la muerte. Hice todo lo que pude para dirigirme lo más rápido posible hasta donde se encontraba. En mi trabajo, no tuve mayor problema, ya que me debían varios días de vacaciones. Sigue leyendo